El Made in Menorca, paso a paso, jornada a jornada, nos invita a sonreir con el pretexto de una canasta en contraaque o tras una fluida rotación, un balón recuperado, un triple sobre la bocina, una acción defensiva aguerrida y, claro, una victoria, y otra, y otra… hasta seis. Somos líderes, pero es tan circunstancial como que apenas jugamos la octava jornada este domingo en el pabellón Galatzó de Santa Ponsa, pista de juego del Calvià (12.30 horas, menorquines en Mallorca os necesitamos).

Fotografía: Diario de Calvià
Fotografía: Diario de Calvià

Nuestro ‘coach’ Joan Martínez Escala, mente fría donde las haya, nos ha mandado un aviso a navegantes para evitar cualquier tipo de relajación ni plus de confianza. El Calvià de Óscar Olivenza es de armas tomar, incluso con las bajas y dudas publicadas durante esta semana en la prensa local. “En ningún caso nos afecta que tengan bajas. Con los jugadores a los que nos enfrentaremos, el Calvià ha logrado ganar en la cancha del Martorell y al Castellbisbal, lleva tres victorias seguidas y si nos gana puede forzar hasta un cuádruple empate en la cabeza”.

“No podemos ir en ningún caso confiados. Al contrario. Es la pista más difícil en la que habremos jugado hasta ahora. Estamos fuertes de moral, pero la responsabilidad aún es mayor por el recorrido que llevamos hasta ahora”, nos advierte Joan. Sus tres jugadores más destacados, Iván Matemalas, Chemari Morales y Biel Torres, son enormes generadores de juego, además de grandes anotadores. Y hay jugadores mal llamados secundarios que pueden marcar diferencias. Son agresivos y juegan con mucho carácter. Será un partido muy duro”.

Sus tres jugadores más destacados, Iván Matemalas, Chemari Morales y Biel Torres, son enormes generadores de juego, además de grandes anotadores.

Queda claro pues, nos toca mantener la línea de trabajo, esfuerzo y acierto mostrados hasta la fecha, sin un ápice de distensión. Una competición tan igualada y apasionante como este grupo C de la Liga EBA castiga cualquier atisbo de querer levantar el pie del acelerador. Vamos, pues, a por otro episodio de pura pasión baloncestista.