Los menorquines, conscientes de la dificultad, tratarán de poner en aprietos a un Súper Agropal Palencia al que ya batieron en Bintaufa y acumular un segundo triunfo seguido.
Repetir. Una de las tareas más complejas de conseguir en Primera FEB. Por supuesto, acumular rachas positivas se ha convertido en una labor ardua y que se alcanza muy puntualmente, y qué decir de ganar ambos partidos a un mismo rival. En esa tesitura se encuentra un Hestia Menorca dispuesto a intentar emular victoria ante Súper Agropal Palencia, como ya hizo en la primera vuelta, y a acumular su segundo partido ganado aprovechando el impulso de la última jornada.
En ésta, la vigésimo octava del curso, que la disputarán palentinos y menorquines el viernes 4, a partir de las 21:00 horas en el Pabellón Municipal de Deportes de Palencia, no obstante, el panorama será completamente diferente, tanto en comparativa con el último compromiso como con el de la ida, ambos disputados en Bintaufa, escenario fetiche siempre impregnado de un ambiente diferencial y que propicia noches como la del pasado sábado.

“Fue la mejor entrada de la temporada con diferencia, en un momento muy importante para nosotros porque sabíamos que marzo iba a ser un mes con enfrentamientos muy duros. El partido del otro día sirvió para coger sobre todo fuerzas, para entender que tenemos la mejor afición de la liga, que se volcó con nosotros, no solamente en el partido si no durante la semana, y que juntos, entre todos, seguramente podamos intentar empujar con más fuerza de cara al objetivo final”, apela Javi Zamora, entrenador del Hestia Menorca.
Con la permanencia entre ceja y ceja. Así es como el cuadro del técnico madrileño afronta el mes de abril, uno en el que ya se puede empezar a ver el desenlace de los varios frentes abiertos que conforma la competición. Eso sí, para los insulares continúa siendo un enfoque a corto plazo, “sin hacer cuentas” ni “mirar para arriba” en ningún caso, al menos por el momento: “Tenemos que ser muy respetuosos, seguir con humildad mirando hacia abajo y pensando que cada partido puede ser un escaloncito más hacia esa permanencia, que para nosotros ya es una aspiración ambiciosa. Soñar es bonito, pero tenemos que ser realistas”.
Peldaño uno: Palencia. Desplazamiento de por medio, el equipo balear asume el favoritismo de los locales sin achantarse, como hicieron en la ida, a pesar de que jugar en la apodada ‘Caldera de Castilla’ y salir victorioso de allí es una empresa que sólo los dos primeros clasificados de la tabla han conseguido.
“Va a ser un partido súper duro. Nos espera es un ambientazo en una ciudad mítica, con un proyecto súper potente y un equipo súper trabajado por Luis Guil, un maestro para mí, que va para arriba. No va a tener nada que ver con el partido de ida, pero esperemos que podamos llegar a un final de cara o cruz, y que vuelva a salir cara”, afirma Zamora con confianza, pero prudente.

Con razón, dado que Súper Agropal Palencia no deja de ser un recién descendido de ACB y que ha conformado un equipo “súper compensado y muy bien construido”, incluidas las últimas incorporaciones, todo ello con el fin de llegar a la postemporada “en las mejores condiciones” para volver a intentar la promoción.
Expertos en muchos registros ofensivos diferentes, tal y como indica Zamora, como en opciones de “off screen” y “poste bajo” con Cameron Krutwig como pivote entorno al que “crean ventajas y juego”. Los de Guil cuentan además con talento a raudales con Alec Wintering, Adam Kunkel, Tobias Borg o Juanpi Vaulet entre un plantel extenso que a penas ha notado la baja de Mathieu Kamba en su rendimiento de las últimas semanas.
En cuanto al estado físico de los visitantes, Pol Figueras es el único que arrastra molestias, las mismas que le mantuvieron restringido de minutos la pasada jornada y que seguirá sin estar al 100%. En ese aspecto, Zamora ha valorado muy positivamente las aportaciones de todos sus pupilos, halagando la fuerza del grupo cuando ha habido lesiones, estando todos preparados para lucir en el momento en el que les toca.
“Una de nuestras fortalezas es el equipo. Le hemos dado muchísima importancia en estas cuatro temporadas a intentar hacer un bloque, no hacer muchos cambios. Son muy altruistas y ese es el espíritu que vimos el otro día, como vibraban y como saltaban jugadores que habían disputado muy poquitos minutos, como viven cada día los partidos los jugadores que están lesionados, o incluso, cuando ha estado Raül, que no podía ni entrar en el roster, estaba empujando y animando como el que más. Esa es la fuerza de Hestia y de Menorca, del #UnaillaUnequip, y ellos tienen que dar ejemplo de unión, de equipo y de trabajo”, cuenta el técnico para cerrar la rueda de prensa.