Viaje express de los insulares en una semana de doble final a domicilio, empezando por el choque ante Caja Rural CB Zamora en plena celebración del día de la comunidad.
Como reza el dicho: “Zamora no se ganó en una hora”. Allá por el 1072, se necesitaron siete meses de asedio para conquistar la capital zamorana, y en este caso, el Hestia va a necesitar como mínimo alrededor de dos para salir del Ángel Nieto con una victoria importantísima de cara a la permanencia, este miércoles, 23 de abril, a las 12:00 horas.

Un horario atípico —al mediodía y entre semana— coincidiendo con la festividad del día de Castilla y León, y que se junta con una doble cita fuera de la Isla en sólo cuatro días, puesto que el fin de semana se disputa también otro duelo directo, ése en tierras asturianas. Unas circunstancias peculiares y que requieren una mayor concentración en el vestuario de Javi Zamora, quien confirma la convicción y el compromiso de los suyos de cara a estas “cuatro finales” que quedan por disputarse de liga regular.
“Nos viene bien que este partido sea en miércoles, tener dos jornadas muy seguidas y cuanto antes ponernos a pensar en Zamora, como así ha sido. Al día siguiente de haber disputado la anterior jornada, ya estábamos todos con la cabeza limpia. En cuanto al hándicap de los desplazamientos, es habitual, algo con lo que convivimos, pero ahora mismo en lo que hay que estar centrado es en las cosas que dependen de uno, en trabajar cada día en intentar analizar y ver qué aspectos de mejora tiene el equipo para ser más competitivos, si cabe, y buscar una victoria que nos acerque al objetivo final”, contesta el técnico del Hestia.
El cruel final del sábado pasado ante el ODILO FC Cartagena CB ha sido un punto de inflexión híbrido, entre el reseteo y poner la vista atrás para no perder la identidad ni la fe, para volver a refrescar la dureza y belleza del camino, uno que está yendo en consonancia a lo que se esperaba. Por ello, nunca mejor momento para acudir a la frase del refranero español mencionada al principio, cuyo uso se aplica para hacer referencia a la necesidad de ser paciente, tener constancia y esforzarse para conseguir los objetivos, sabiendo que algunos requieren más tiempo hasta su consecución.

A corto plazo, el propósito es batir a un Caja Rural CB Zamora, primer rival con el que se cruzó el Hestia en esta andadura de la Primera FEB, que se ha mostrado “sobresaliente” en palabras del entrenador madrileño. Los menorquines consiguieron ganar en esa jornada inaugural en Bintaufa; no obstante, el crecimiento inmediato y estelar de este club recién ascendido se ha hecho notable durante toda la temporada: “Tiene mucho mérito haberse mantenido en posiciones de PlayOff durante prácticamente el 80% de la competición, con un proyecto que además ha dado continuidad al del año pasado y al éxito que consiguieron”.
Las piezas más importantes del cuadro de Saulo Hernández están bien repartidas, con un equipo “completo en todas sus líneas”, empezando por el potencial ofensivo exterior de Jahvaughn Powell y Jordan Walker, este último, dentro del top 15 de anotación de la liga, un Kevin Buckingham “referente” que ha vuelto a coger vuelo después de haber estado parado a mitad de curso y la envergadura y dominio de la pintura de Jonas Paukstè, quien tendrá un bonito duelo de pívots referentes en la categoría con Víctor Arteaga enfrente.
“Tenemos que estar preparados para un partido de cuidar los detalles, que será muy intenso, muy largo, que creo que los dos equipos vamos a intentar llevar a nuestro ritmo. Tenemos que estar sólidos, serios bajo los aros y tener buenas opciones de tiro para intentar dar nuestra cara más competitiva. Son cuatro finales las que nos quedan, tres fuera de casa, y empezamos por ésta como si fuese la última”, concluye Zamora, quien volverá a contar con todos sus efectivos, con un Pavlin Ivanov y un Pol Figueras “cada día un poquito mejor y encontrando su mejor versión” de cara a la recta final del año baloncestístico.