Hestia Menorca se enfrenta a la semana más crucial del curso con la visita a la Isla de un Silbö San Pablo Burgos de ACB.
En los deportes de raqueta o pala, esto sería lo más parecido a un ‘match ball’. Un término que aumenta los niveles de presión, casi más para el que las tiene todas consigo, ya que siempre queda la posibilidad, por la parte contraria, de resurgir y darle la vuelta a la situación por muy difícil que parezca. El Hestia Menorca asume el rol de tener que remontar, sabiendo que depende de sí mismo, y lo va a hacer en el primer de los dos envites que tiene para conseguir la permanencia retando en duelo al ya proclamado campeón de la competición: Silbö San Pablo Burgos.
Ese es el desafío que tiene el equipo dirigido por Javi Zamora y, a su vez, la Isla entera, que adquiere un papel fundamental en este tramo de la temporada. La afición menorquina es consciente de la situación y de la función que le toca ejercer, por lo que abarrotará las gradas del Pavelló Menorca este sábado, 3 de mayo, desde las 19:30 horas.

“A todos nos apetece reencontrarnos con nuestra afición y volver a jugar en Bintaufa después de dos partidos fuera muy duros. Aunque emocionalmente es una situación complicada, estamos preparados. Somos profesionales, sabíamos cuál era el objetivo de la temporada y venimos muy concienciados ya que seguimos dependiendo de nosotros”, recuerda el técnico madrileño.
Dos escenarios completamente opuestos en el día a día de ambos conjuntos. Un contraste evidente entre entidades con objetivos muy diferentes y que, además, unos sí han materializado, con el deseado ascenso de los burgaleses, habiendo realizado “una temporada espectacular” con la que volver a la máxima categoría del baloncesto español: “Hay dos realidades metidas en una pista: la de un equipo campeón de liga y la de otro que lucha por sobrevivir. Va a ser importante gestionarlo en positivo para que nos dé un extra de energía”.
En lo emocional, no puede haber más motivación, sin ser desmedida; en lo físico, toda la plantilla insular se encuentra en plenas condiciones para “afrontar estas dos finales con la máxima fuerza posible, apelando a ese espíritu de responsabilidad, de lucha, de trabajo, y mirando hacia delante”.
Entrando en las claves del oponente, Zamora describe a al cuadro de Bruno Savignani como un equipo con “un ‘roster’ muy largo” y que se caracteriza por la consistencia: “Han sabido sacar victorias muy solventemente y otras sufriendo y mostrándose muy eficientes también. Juegan con un nivel de mucha actividad defensiva, llevando la iniciativa normalmente, con un perímetro de muchísimo talento y muchos registros.

Sólo dos derrotas por las 30 victorias en liga como bagaje a una temporada histórica en la que también consiguieron hacerse con el título copero a finales de enero. Un contrincante temible que se presenta en unas condiciones delicadas, pero que no va intimidar ni a reprimir la fuerza en la conjunción que se crea en Bintaufa, con el adicional de ser la última fiesta del año en el feudo menorquín.
“Es momento de valientes, de ir a por la victoria con toda la fuerza, el ánimo y la mentalidad ganadora del mundo. Un buen partido para centrarnos en nosotros mismo, mirarnos los unos a los otros, intentar explotar nuestras fortalezas y que ellos no encuentren su ritmo. Tenemos una Isla y un proyecto detrás por el que vamos a luchar hasta el último segundo. Vamos a intentar llevar la iniciativa tanto en defensa como en ataque, a nivel de energía e intensidad, y a buscar esa victoria e intentar ganar hasta el último suspiro”, concluye el entrenador del Hestia.