El tercer año del equipo menorquín en Primera FEB arranca con la máxima expectación y tres partidos seguidos en Bintaufa; el primero, contra uno de los aspirantes a todo.
Que vuelva la Primera FEB a la acción ya es una alegría grandiosa. Para Menorca, una Isla para la que el baloncesto es su oxígeno, que lo haga empezando como anfitriona no hay nada que lo pueda igualar. Ilusión a raudales y mucha expectación en las horas previas al estreno liguero de un Hestia Menorca que se llena de orgullo por seguir un año más en la categoría y de ambición para seguir dando pasos firmes y plantar cara a cualquier rival, empezando por uno de los mejores proyectos del campeonato, como es Monbus Obradoiro.
En el horario habitual de las 19:30 horas del sábado, 27 de septiembre, el Pavelló Menorca acogerá por tercera vez consecutiva el estreno de su equipo y lo hace, como la propia entidad deportiva al completo, “con muchísima ilusión y ganas”, verbalizado por Javier Zamora en la rueda de prensa previa al choque.

“Llegamos con muchísimo ánimo y ganas de estrenarnos en Bintaufa, con nuestra gente, después de una pretemporada muy intensa, y afrontar una nueva temporada de Primera FEB que vuelve a ser súper apasionante, emocionante y que seguro que vamos a disfrutar mucho. Cada año nuestra afición nos sorprende con más cariño y empuje, no sólo en los momentos bonitos y en los ascensos o las finales, sino en momentos complicados, en los que hemos sabido sufrir juntos y en los que siempre hemos sentido su apoyo, arropándonos y entendiendo este proyecto como uno transversal”, asevera.
Y éste en concreto es uno de esos momentos de incertidumbre pero que viene precedido de buenas sensaciones, tanto en la confección de la plantilla como en las pruebas preparatorias de las últimas semanas, con tres de cuatro victorias. Más allá de por los resultados, el técnico local se muestra “satisfecho” por el esfuerzo de todos los integrantes, incluido su equipo de trabajo: “Estoy encantado de cómo hemos solventado todos esos pequeños problemas físicos sin agrandarlos y tratando de tener las mejores prestaciones posibles. Le ponemos buena nota a la pretemporada sabiendo que los partidos no son muy concluyentes, son básicamente para rodar y llegar lo más afinados posible a este momento”.
Y es que todas esas “incidencias” y circunstancias con las que lidiaba en este último mes el equipo insular han desaparecido al completo. Jalen Cone, quien ha acortado en una semana los plazos de su recuperación, Adams Sola, totalmente reincorporado después de unas molestias en el tobillo, Edgar Vicedo, al 100% tras perderse los dos primeros enfrentamientos, y Fynn Schott, última y muy reciente incorporación a la plantilla, estarán junto al resto del ‘roster’ y serán parte de la rotación para la cita, de alta exigencia.
Monbus Obradoiro vuelve a ser un equipo temible a pesar de haber nueve caras nuevas en el vestuario, incluida la del técnico. Diego Epifanio, artífice de tres ascensos a ACB, categoría que pudo disfrutar la pasada campaña con su continuidad después de la promoción con el Básquet Coruña, coge las riendas del primer equipo compostelano para buscar una nueva hazaña y devolverle al club la plaza de Liga Endesa que perdió hace dos campañas. Esa es la grandeza del proyecto al que se enfrentan los de Zamora y ese es el “lujo” del que habla el entrenador madrileño al recibir en la primera jornada a un equipo de estas dimensiones en Menorca.

“Nos hemos acostumbrado a ver a equipos de esta solera y con esta historia en Bintaufa, y creo que eso es positivo. Ascender es muy difícil, pero seguro que Obradoiro es uno de los equipos con más empaque y mimbres para poder conseguirlo. Un equipo muy largo, con todos los puestos doblados, con mucha presencia física, grandes anotadores, grandísimos tiradores y un entrenador que tiene una manera de entender la parcela ofensiva digna de estudio y que consigue, en equipos con muchos nombres propios, que todos se impliquen en ambos lados de la cancha y se sientan importantes”, comenta.
Una auténtica prueba de choque a la que no se va a achantar un Hestia y una Menorca valientes y deseosos de que llegue la hora de la verdad. Como ha comentado el propio Zamora, “no podía ser mejor escenario ni mejor puesta en escena” la que se presenta, merecedora de haber sido nombrado el partido estrella de la jornada, con posibilidades para ambos conjuntos de llevarse la primera victoria del curso: “Espero que podamos ofrecerles una temporada con lucha y sacrificio, que vean un equipo que nunca se rinde y poder transmitir esas cosas que para nosotros son innegociables desde el minuto uno. Debemos centrarnos en estar sólidos atrás, no encadenar errores, tratar de hacerles un partido difícil, que no estén cómodos, y poder intentar, desde esa iniciativa defensiva, tener opciones de competirles”.
Así se presenta para el Hestia el primer test real y el primero, también, de los tres compromisos seguidos del equipo menorquín en Bintaufa, con las visitas posteriores de Básquet Coruña en la jornada 3 y de Fibwi Palma en la anterior, después de la permuta de fechas para que el derbi balear no se viera comprometido por las obras de Son Moix. Así que “no puede haber más ingredientes de cara a la afición para disfrutar de este inicio de la temporada” con estos tres partidazos en la vuelta del baloncesto de Primera FEB a la Isla.