Más de trece años después, Bintaufa vuelve a ser testigo de un enfrentamiento entre equipos baleares en la segunda categoría del baloncesto nacional.
Es el mejor momento del deporte en Baleares en años. El baloncesto llega a su máximo esplendor en el archipiélago con casi la totalidad de sus islas involucradas: tres equipos en Primera FEB y uno más acechando durante varios años la promoción, algo nunca antes visto y que deja a las claras el alto nivel que va a poder presenciar el aficionado tanto en Primera y Segunda FEB como en Copa España.

El premio y celebración por ese buen hacer de los equipos que representan a ‘ses Illes’ se culmina este domingo, 5 de octubre, desde las 12:30 horas en el Pavelló Menorca, donde, más de trece años después, se volverá a presenciar un derbi en la segunda categoría del baloncesto español. La última vez, Bintaufa fue también el escenario de dicha cita, que data del 21 de enero de 2012, cuando el desaparecido Menorca Bàsquet recibía al Logitravel Mallorca Bàsquet, actual Fibwi Mallorca Bàsquet Palma, equipo que retornará a la isla vecina para verse las caras contra el Hestia Menorca.
Trayectorias e historias diferentes, con realidades ahora parecidas, que afrontan un duelo muy esperado y que promete una buena respuesta por el público de ambos conjuntos y muchas emociones. “Poder vivir un derbi balear habla de de la salud del baloncesto en ‘ses Illes’. Creo que el ambiente será un factor clave y espero también que venga mucha gente de Mallorca para vivir un domingo especial al ser el primer derbi en la categoría en más de 13 años”.
Así analiza Javier Zamora, entrenador del Hestia, el choque desde el ámbito sentimental, aunque el grueso de los componentes del partido estarán sobre el parquet, con ambos equipos ya habiendo tomado el pulso a la competición y echando algún ojo al partido previo de pretemporada entre ambas escuadras.
“Son un equipo que se agarra mucho a la pista, con mucho corazón, presencia, energía y actividad atrás y que juegan a un ritmo muy alto en ataque. Va a ser un partido muy físico, como ya se vivió en Inca, pero creo que también será súper bonito de ver, y esperemos estar a la altura y poder competir a nuestro mejor nivel”, confiesa.
Ese “mejor nivel” es al que aún espera llegar el cuerpo técnico menorquín, muy a pesar del gran rendimiento del equipo en el primer partido de liga, que le dio la victoria frente a Monbus Obradoiro. Son buenas las sensaciones, pero todavía quedan “muchísimos pasos que dar” para seguir engranando las piezas y un grado de perfección más elevado.

“Esta semana larga de entrenamientos hemos aprovechado para afinar, acabarnos de conocer y seguir trabajando en infinidad de aspectos. Hay muchas cosas que mejorar con respecto al partido del otro día y un margen amplio de mejora del equipo. Esperamos poder ir dando pasitos adelante semana a semana, empezando por ésta, en la que estamos todos disponibles y con ganas de reencontrarnos con la afición después del ambientado del pasado sábado”, asegura Zamora.
Por su parte, el plantel dirigido por Pablo Cano, quien no contará con Osvaldas Matulionis y Xabi Beraza por lesión, busca volver a hacerse con un triunfo en la categoría, algo que no pasa desde mayo de 2022 — en su última temporada en LEB Oro—, y que estuvo a punto de suceder en su reestreno, claudicando en Cartagena tras una gran remontada que no se materializó por a penas dos puntos y con el último tiro en manos mallorquinas.
Los anteriores duelos oficiales del histórico entre ambos equipos sólo corresponden a tres campañas atrás, cuando ambos coincidieron en LEB Plata, con un balance de 2-0 a favor del Hestia Menorca. Dos proyectos totalmente renovados desde entonces, con el salto de categoría logrado y en los que sólo cuenta el presente de un derbi anhelado y que será motivo de festejo, durante el mismo y al acabar, con el DINAROT del TimeOut, con una paella multitudinaria para cerrar una segunda jornada apasionante.