Menorca se prepara para recibir a su equipo tras 32 días sin baloncesto de Primera FEB en la Isla y plasmar un atmósfera ideal con la que intentar batir a Palmer Basket.
Podría ser aún más perfecto de jugarse en fin de semana, pero la vuelta del Hestia Menorca a Bintaufa para disputar el último derbi, momentáneamente, que le queda al conjunto menorquín esta temporada tiene que y va a ser uno de los momentos del año. Palmer Basket Mallorca Palma se traslada a la isla vecina en un buen momento de forma para intentar repetir éxito frente al equipo de Javi Zamora, cuyos integrantes junto a la afición al completo buscarán por todos los medios hacerse con la decimotercera victoria del curso este miércoles, 11 de marzo, a las 20:30h.

Se han hecho largos los periodos de sequía baloncestística en el Pavelló Menorca, acumulando varios vacíos que superan el mes de éxodo. No obstante, el equipo siempre ha estado acompañado, emocional y presencialmente, lo que sigue siendo un motivo de orgullo enorme en el seno del Club: “Venimos de un proceso de construcción bonito, pero duro, y ver la respuesta de nuestra gente en desplazamientos tan largos, con camisetas y bufandas del Hestia repartidos en muchos rincones de los pabellones a los que vamos, habla en muchos sentidos de lo que es nuestra afición, lo que nos hace muchas veces diferenciales. Ahora volvemos a Bintaufa, que para nosotros siempre ha sido uno de nuestros pilares, y espero que el ambiente nos ayude a competir mejor. La gente está como loca con el partido a pesar de ser entre semana”.
Zamora no esconde su agradecimiento y admiración por todo el cariño recibido y promete el compromiso de todo el grupo en “dejarse el 100% en la pista y competir cada día con la ilusión de ganar”, como está demostrando con asiduidad. Eso mismo hizo este pasado domingo en Magariños, a pesar de la derrota, y eso mismo quiere repetir en el derbi.
“El principal argumento positivo que sacamos del otro día es que al equipo le duele perder, y eso es buena señal. Indica que está con ambición de poder plantar cara a esos proyectazos y que los chicos trabajan con una filosofía muy clara, cada partido como si fuese el último. Vamos a jugar contra un Palmer que poco tiene que ver con el de la primera vuelta, siendo actualmente uno de los equipos más en forma de la categoría. Aprovecha muy bien los primeros segundos, es uno de los equipos que mejor carga el rebote ofensivo, y, cuando juegan 5 para 5, están compartiendo muy bien el balón. Vamos a tener que hacer un partido muy serio”, argumenta el técnico madrileño.

En el componente técnico-táctico, será imprescindible tener muy en cuenta la aportación en ambos lados de la pista de Phil Scrubb, quien le ha cambiado la cara al equipo desde su llegada, casi a la par que Juani Díez en la dirección desde la banqueta. Otros nombres importantes en la ofensiva, que se aprovechan a la perfección de las ventajas del base canadiense, son Hansel Atencia, Duda Sanadze, Archange Izaw-Bolavie o Nuno Sá, todos internacionales con sus países, o cupos como Ángel Comendador, Joan Feliu, Jesús Carralero o Golden Dike, con un recordado paso por el cuadro menorquín durante las dos últimas campañas.
No obstante, es imposible que el factor emocional quede apartado en un duelo entre rivales autonómicos, del archipiélago, con todo lo que ello significa: “Son siempre buenas noticias que tres equipos de ‘ses Illes’ estén en Primera FEB, habla de la salud de nuestro básquet y de lo bien que se están haciendo las cosas. La energía y la actitud con la que se afronte esta jornada y las que quedan es la clave. Sabemos de dónde venimos y a dónde queremos ir. Para nosotros, haber jugado de nuevo contra Estudiantes es un sueño, algo muy bonito, pero recibir a Palmer es igual de bonito e importante. Vamos a jugar este derbi con las mismas ganas, ilusión y compromiso, precisamente a igualar su nivel de energía y actitud, o incluso superarlo, y tratar de tener opciones de llevarnos la victoria”.
Poco margen de preparatoria pero muchas ganas de vivir una cita única en el calendario a la que asistirá la plantilla al completo, a excepción de Thad McFadden, quien tampoco será de la partida esta jornada, y una hinchada local que crece y crece, tanto en el seguimiento diario como en hacer de su feudo un lugar de culto, cada vez más transitado y al que acuden más adeptos para disfrutar del juego de su equipo.