Uno de los equipos más en forma de la liga visita la Isla, que vuelve a sentir la pasión del baloncesto con doble estímulo.
Es oficial y matemático. Este Hestia seguirá siendo un año más equipo de Primera FEB, pero su temporada no acaba aquí. De hecho, este sábado, 28 de marzo, a las 19:30 horas empieza una nueva. Ocho partidos decisivos para mirar a cotas más altas, esas que tanto se han hecho esperar. Menorca anhela vivir un PlayOff de ascenso a ACB 14 años después y el primer paso es llenar Bintaufa y ponerle las cosas difíciles a un Alimerka Oviedo Baloncesto al alza que lucha por el mismo objetivo.
El Pavelló Menorca, una mina; equipo y afición, los mineros. Recrear el entorno hostil al que se enfrenta ese sector tan arraigado en la comunidad asturiana y hacerlo con los valores de los que honran esa labor, tales como el sacrificio, la disciplina, la resistencia, el compañerismo y la valentía, será importante a la hora de decidir un duelo “que se antoja súper intenso y complicado”, como asegura Javi Zamora en la previa del choque.

“Estamos con muchas ganas de volver a Bintaufa después de haber jugado 6 de los últimos 7 partidos a domicilio, con el único estímulo en casa siendo además entre semana, aunque, como siempre, nuestra afición respondió con todo su cariño y con mucho calor en ese derbi. Hemos conseguido el objetivo de permanecer en la categoría, de asentarnos, de brindar un cuarto año en Primera FEB a toda nuestra afición y al básquet menorquín. Creo que tiene mucho mérito a todos los niveles, teniendo en cuenta el crecimiento de la liga, por lo que estamos muy felices e ilusionados de haberlo podido conseguir”, trasmite el técnico madrileño.
La ambición, no obstante, sigue presente y la meta está puesta en el siguiente reto, uno que conlleva elevar la dificultad, la exigencia, pero también la ilusión y el convencimiento de lograrlo. Hacerse con una de las ocho plazas que dan acceso a la post temporada está cada vez más caro, con muchos pretendientes y todo abierto. Un escenario único y que bien puede hacer sentir afortunados a todos los seguidores y amantes del baloncesto insular: “Como dijimos, una vez conseguido, nos íbamos a permitir el lujo de soñar fuerte y eso vamos a hacer”.
Se puede sacar oro, y más en el feudo menorquín, donde se van a disputar cinco de esas ocho oportunidades de alcanzar la parte noble de la tabla, en la que también se encuentra el Alimerka Oviedo. Un duelo directo que puede tener una importancia capital en caso de empates, con un ‘average’ por ahora favorable a los locales, quienes consiguieron ganar en su visita a tierras asturianas por 8 puntos.
Ya entonces, los de Javi Rodríguez se mostraron como uno de los equipos y proyectos de mayor crecimiento, apoyados por una masa social que ha aumentado exponencialmente a raíz del trasvase al Palacio de los Deportes de Oviedo y representados por una plantilla equilibrada, versátil y con muchos jugadores que deslumbran a la liga, algunos por su impacto inmediato en su temporada de debut y otros, ya conocidos, por el salto de calidad que están aportando como para actualmente acumular cinco victorias consecutivas.
“Alimerka Oviedo es uno de los equipos probablemente más en forma de la categoría. Están haciendo las cosas sensacionalmente bien en todos los sentidos, mostrando un baloncesto muy coral, con una defensa seria y muy sólida que les permite tener muchas opciones de ‘early offense’, un ritmo muy alto y muchos registros diferentes, para anotar desde el ‘pick & roll’ o el ‘clean away’, o en situaciones de poste bajo para el ‘4’ o para el ‘5’ gracias a la movilidad de sus jugadores grandes, siempre con opciones de canasta fácil. Todos sus jugadores están rindiendo en su mejor nivel y eso habla muy bien de cómo trabaja Javi”, elogia Zamora a su tocayo.

Entre esos artífices está la dupla nacional de interiores Cosialls-Faure, ambos dominadores en la estadística del rebote, el “control de los tiempos y punto de madurez” de Dan Duscak, los especialistas como Clavin Hermanson en el triple y Daniil Shelist o Francis Nwaokorie en la pintura, tanto por porcentajes de tiro como por intimidación defensiva, y, sin duda, el tridente que hace a este equipo tan peligroso: Raul Lobaco, Gregory Parham y Marques Townes. Los tres copan el top 15 de la liga en minutos jugados, están también entre los 26 que más puntos anotan por partido, y cada uno de ellos destaca en el resto de facetas del juego, especialmente Townes, que es el tercer jugador con más valoración de media en los 23 encuentros que ha disputado este curso. Casualmente, el último no lo pudo disputar por unas molestias, que no le impedirán esta vez ser de la partida, aunque ha quedado demostrado que los ovetenses no son dependientes de ninguno de sus integrantes, sino del grupo.
No nos olvidamos, más bien todo lo contrario, de una de las vueltas más especiales de la temporada. Pablo González Longarela completa un ‘roster’ sensacional y va a guiar a los suyos en el retorno a la que fue su casa en dos etapas diferentes, la de un ascenso imborrable y la de una lesión de rodilla que le ha hecho todavía más fuerte: “Tenemos muchas ganas de verle y pocas de sufrirle. Esperemos que se porte bien y podamos recibirle como se merece porque ha sido un jugador muy importante para este proyecto y también para mí”.
El propio Longarela ha sido partícipe en ediciones anteriores de una Basket Menorca Cup que se solapa con la jornada 27 en un entorno en el que los más jóvenes van a poder “competir en un ambiente sano, de turismo saludable” y “teñir la grada de rosa”, color elegido por la organización para vestir a los más de 700 participantes del torneo y que luzca el ambiente festivo del fin de semana, al igual que hará Casas en Menorca patrocinando el duelo y ofreciendo, al calor del hogar, concursos, premios y sorpresas de todo tipo con las que ayudar a que el Hestia consiga la decimocuarta ante un rival contra el que, en el global histórico de enfrentamientos, ha superado en cuatro ocasiones, por tan solo una derrota sufrida.