Los insulares afrontan la primera de sus seis finales por una plaza de PlayOff ante un CB Cartagena con necesidades y bajo el respaldo multitudinario de su gente.
Queda mucho y a la vez muy poco. Seis jornadas de Primera FEB en las que cada encuentro vendrá acompañado de muchas emociones y, aunque en las semanas más próximas aún no quedará nada decidido, todos los minutos tienen su importancia para determinar una aproximación hacia el objetivo. En este caso, para Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB es la permanencia, y para el Hestia Menorca, un puesto de PlayOff de ascenso a ACB.
Esa batalla se vivirá el sábado, 11 de abril, a partir de las 20:30 horas en el Palacio de los Deportes de Cartagena, tras un cambio de horario de última hora que lo único que favorecerá es al ambiente de la velada en el feudo cartagenero, congregando a sus adeptos para seguir a la sección de baloncesto justo después de que finalice el partido de su equipo de fútbol en el Cartagonova.

“Si algo tiene el deporte profesional es que trabajamos durante muchos meses para tener la oportunidad de vivir partidos como estos, igual que lo fueron para nosotros aquel ascenso a LEB Oro, esa final de Copa LEB Plata, o incluso el partido de Valladolid el año pasado. Nos pidieron un cambio motivado porque la hora coincidía con la del fútbol, y creo que teníamos que tender esa mano. Ojalá puedan llenar el pabellón y podamos vivir un partido intenso, tanto dentro de la pista como en cuanto a ambiente”, expresa el técnico del Hestia, Javi Zamora, en la rueda de prensa previa al partido.
Un “hoy por ti, mañana por mí” en beneficio de los aficionados y del espectáculo, al que no le faltará ingredientes más allá del presumible lleno en el Palacio. El más claro, es el cambio de papeles de ambos clubes en cuanto a la situación que viven actualmente en comparación a la que atravesaban a estas alturas la campaña pasada: los que antes soñaban con un puesto de post temporada histórico ahora pelean por conservar una plaza de mucho valor en la competición y viceversa.
Un contraste muy posible en esta liga, casi hasta normal, por el nivel y crecimiento constante de la competición, los proyectos y la calidad de las plantillas. Esa ambivalencia permite a uno y otro equipo empatizar con sus realidades tras haber vivido esas mismas experiencias tan recientemente, conociendo de primera mano por dónde pueden estar las claves para conseguir salir ganando de esta batalla, una que será de muchas alternativas y muy pareja.
Aunque ya “con Félix Alonso tuvieron partidos sensacionales que salieron cruz”, el crecimiento de los albinegros en las últimas semanas es evidente; no sólo por resultados, habiendo conseguido un par de victorias seguidas — las dos en casa —, sino también por la forma en la que han competido en la siguiente dupla de choques a domicilio, frente a dos de los mejores conjuntos de la liga como son Leyma Coruña y Movistar Estudiantes.

Roberto Blanco parece haber dado con la tecla, con el equilibrio de una plantilla liderada por Vítor Faverani y Kobe Webster, perfectamente rodeados de una dupla de bases nacionales de “mucho poso” con Javi López y Alberto Martín, buenos artilleros especialistas como Spencer Svejcar e Isaiah Rivera, experiencia desde la juventud en Sediq Garuba o Adrià Domenech y la explosión de un Chayce Polynice en el mejor momento desde que viste la camiseta del Cebé.
Precaución y atención al rival, pero preparación y confianza como antídoto para combatir esas fortalezas por parte del lado visitante. Zamora apuesta por ver “la mejor versión” de su equipo en esta cita y también en el resto de las “seis finales” que se ha marcado el cuadro menorquín: “Llegamos con mucha ilusión a esta recta final, en la que seguro vamos a vivir muchas emociones. Llevamos ya muchas temporadas con una mentalidad de ir partido a partido, analizando al próximo rival y no mirando más allá. Tenemos que disfrutar del camino, del sufrimiento, sin perder la vista de dónde venimos y tratando de sumar las victorias necesarias para meter la cabeza entre los nueve primeros equipos de la liga”.
Por ahora, se cumple esa premisa, y un triunfo más, en esta jornada en concreto, puede ser un buen golpe de efecto aprovechando los duelos directos que se sucederán durante la misma tarde del enfrentamiento en Cartagena, al que llegan todos los efectivos isleños en plenas condiciones, con un Tobias Rotegård cada vez más “amoldado a la dinámica y metodología” del Hestia, y con el buen recuerdo de la ida en Bintaufa, donde consiguió ganar, para ahora ir en búsqueda del empate en el global del duelo histórico entre clubes, que marcha 4-3.