Viaje y partido exigente para los menorquines, que creen en sus opciones de batir a uno de los gigantes de Primera FEB y, con ello, acariciar los PlayOffs.
Del primer rayo de sol que toca España al último que se pone. Un viaje de ida y vuelta entre semana que puede significar un paso en firme hacia un sueño inexplorado, aunque, para ello, en mitad de ese camino se halla un gigante. Tal vez al estilo Herculano, propio de la ciudad a la que se dirige la expedición insular, será como tendrá que intentar batir el Hestia Menorca a Leyma Coruña y así “poner un pie” en PlayOffs.
Este miércoles, 22 de abril, a las 20:45, el Coliseum Coruña abre sus puertas para presenciar la jornada 31 de Primera FEB en un duelo de intereses distintos, pero de alto nivel y expectación, propio del momento de la temporada y de los últimos desenlaces que necesitan ambos conjuntos para cumplir con sus objetivos. Lo cierto es que los menorquines ya han cumplido con el principal, permanecer en la categoría, y ahora se emplazan a sí mismos y a su afición a mirar más alto, no sin llevar presente de dónde viene el proyecto y de qué otros está rodeado, con tal de tratar de mirar directamente a los ojos de sus rivales en la cancha y creer en sus posibilidades.

«Tenemos que ir valientes y sin ningún complejo, con toda la humildad del mundo y disfrutando del camino, pero sabiendo que una victoria en estos últimos cuatro partidos nos acerca mucho a nuestro sueño. Es un partido importante para poner el foco en nosotros, en las cosas que tenemos que mejorar, y así seguro que les haremos trabajar. Espero que podamos seguir buscando ese acierto, siendo valientes, poder dar nuestra mejor cara competitiva e intentar sumar una victoria que nos acerque al objetivo”, expresa Javi Zamora en rueda de prensa.
Esa misma premisa se repite del reciente partido disputado en el Pavelló Menorca el pasado fin de semana, en el que sus pupilos pusieron en muchos aprietos a otro de los contendientes al ascenso. “Mantener esa línea” será importante de cara a tener opciones de nuevo: “Vamos a uno de los campos más difíciles a jugar contra un equipo que está compitiendo por ser campeón de liga. Evidentemente, ellos tienen muchísimos registros para anotar, pero nosotros estamos cogiendo un empaque y una solidez defensiva que nos permite competir contra cualquiera. Hay que invitar a los chicos a seguir trabajando en esa línea, en no dar segundas opciones, en seguir intentando ganar la batalla del rebote a equipos de esta envergadura y de este físico y poder tener también las nuestras a campo abierto”.
Con tan poco tiempo para preparar no sólo éste, sino también el siguiente choque de la trigésimo segunda jornada frente a Cloud.gal Ourense Baloncesto, el equipo técnico del Hestia se ha quedado con “dos o tres patrones parecidos” y situaciones de juego similares a las que se dieron contra Súper Agropal Palencia con las que trabajar de cara a plasmarlas en este tramo final de curso. Puntos como “el despliegue físico” o “la versatilidad y movilidad de sus grandes”, con mucha probabilidad, se verán claramente en un Leyma Coruña que “no especula”, ni siquiera después de haber acumulado dos derrotas consecutivas.

Dos golpes muy duros justo en el ocaso de una temporada brillante y que han dominado desde el primer salto inicial, demostrando su potencial y justificando su cartel de favorito a volver a la ACB inmediatamente después de haber bajado. Empatado con Monbus Obradoiro en la primera plaza con 25 victorias, pero con una jornada aún pendiente por descansar y el ‘average’ perdido con sus vecinos, las opciones de ascenso directo se alejan, pero no se disipan completamente, además de contar con un segundo cartucho en la post temporada, a la que llegarían también como rival a batir para todos los contendientes a la promoción.
En sus filas, jugador a jugador pueden perfectamente ser de los tres mejores de la competición en su posición, doblando incluso con un banquillo de la misma talla. Del 1 al 12, sumado al bagaje de Carles Marco a los mandos, los coruñeses dominan en todas las facetas del juego combinando una pintura rocosa, atlética y desequilibrante, más una línea exterior temible, en parte por la dirección y los puntos de sus bases, y en otra por la velocidad y el acierto de sus tiradores. Solamente mermados por la baja de Dino Radoncić, cualquiera de los hombres de naranja puede ser determinante, como ya demostraron en las dos ocasiones que se han visto las caras ambos equipos esta temporada: una en liga y otra en copa, ambas prácticamente consecutivas en Bintaufa y con sendas victorias para los visitantes.
Con el propósito de “intentar no perder balones, que baje su eficiencia ofensiva, tratar de ganar la batalla del rebote y crecer desde la defensa”, el Hestia se planta en tierras gallegas comprometido y esperanzado, fiel a su estilo, y con ganas de conseguir la decimoquinta victoria de la campaña, la que también sería su primera a domicilio frente al cuadro gallego, equipo al que ya consiguió superar en Menorca en el estreno de LEB Oro, para un acumulado actual de 3-1 en el corto historial de enfrentamientos directos entre entidades.