Los dos primeros partidos de la serie de cuartos de final para los menorquines serán en el Coliseum Coruña ante un Leyma con etiqueta de favorito.
Se abre un nuevo horizonte para el Hestia Menorca. Mejor dicho, el Hestia se abre a sí mismo un nuevo horizonte. Una etapa nunca antes explorada, una dimensión mayor adquirida, un hito que se suma a los varios que lleva consiguiendo el club en su corta historia. En ocho años de trayectoria, la entidad menorquina ya se incluye entre los ocho equipos que optan a conseguir la segunda plaza de ascenso a la ACB esta temporada, con un PlayOff soñado en la Isla y que volverá a deleitar a los aficionados menorquines, quienes hacía 14 años no veían algo igual.
El retorno de las noches doradas del baloncesto insular a Bintaufa, escenario del tercer y el hipotético cuarto partido de la serie, que primero pasa por Galicia, la comunidad en la que se ha estado jugando a dos bandos la promoción directa a la máxima categoría. Una vez consumado el ascenso de Monbus Obradoiro, Coruña se confirmaba como la ciudad definitiva a la que el equipo de Javi Zamora se iba a dirigir para afrontar con la máxima ilusión posible su sueño, ese que ya es una realidad y que tendrá inicio con el doble duelo frente al Leyma en el Coliseum Coruña, primero el jueves 14 y después el domingo 17, ambos a partir de las 20:00h.

“Llevábamos casi 15 años sin vivir algo así. Es un momento muy bonito e importante. Ahora se trata de intentar disfrutar del camino con ambición, dar nuestra cara más competitiva y de tratar de poner el broche a una temporada en la que creo que se ha trabajado muy bien”, expresa el técnico madrileño en su primera intervención frente a los medios.
Es la palabra “ilusión” la que más sale en las declaraciones de un Zamora que trasmite el sentir de un vestuario no sólo comprometido con la causa, sino uno que se siente identificado con el proyecto, con su identidad y su visión, siendo el orgullo de los seguidores del equipo y de una Menorca agradecida ya por la temporada de un elenco de jugadores que les ha hecho disfrutar con su dedicación en la pista y en la calle a partes iguales. No obstante, el trayecto sigue y el hambre de aspirar a todo lo que esté al alcance de la imaginación está muy vivo.
Siempre con los pies en la tierra, pero jugando sin la obligación del favorito, el Hestia usará sus cartas ante el contrincante que más veces se ha enfrentado esta temporada, después de las dos citas ligueras y la ronda copera. Ese conjunto no es otro que el Leyma Coruña de Carles Marco, el cual ha rozado la excelencia: “Es un rival que conocemos bien, un equipo que ya ha jugado con esa presión de tratar de recuperar la plaza en ACB durante todo el año. Han liderado la competición durante muchas jornadas, quedándose a las puertas del ascenso directo, y, a pesar de no haberlo conseguido finalmente, han hecho un trabajazo, con un estilo muy identificativo, dinámico y valiente”.
Sólo cinco derrotas acumulan los coruñeses en lo que va de curso de los 34 encuentros que ha disputado, entre ellos los tres triunfos en el emparejamiento con los menorquines. Ahora tendrá, como mínimo, otras tres oportunidades más el Hestia para poder mejorar las actuaciones anteriores, ya destacables, en las que Zamora considera que sus pupilos realizaron un “muy buen trabajo”, hasta el punto de liderar en el marcador durante muchos de esos minutos y poner contra las cuerdas a un aspirante claro a retornar a la Liga Endesa.
“En partidos de esta entidad e importancia, creo que es necesario también poner el foco en las cosas que dependen de uno, como la solidez atrás y crecer desde la defensa, no desengancharse y disfrutar de este PlayOff. Habrá que aguantar ese ritmo que imponen, controlar el rebote y tratar de ser eficientes en ataque para que no puedan correr y encadenar esos momentos en los que tienen tanta anotación”, apunta el entrenador del Hestia.

Un emparejamiento muy bonito de ver, con todos los protagonistas disponibles para la ocasión a excepción de Pol Figueras, y también con varios episodios de polémica en la previa al partido, después del adelanto del primer partido, dada la ocupación del Coliseum para un concierto durante el mismo día que había sido designado en las bases de competición para su disputa y sin considerar la afectación de esa decisión impuesta en el lado opuesto, y posteriormente con el anuncio de la sede de la Final Four antes de haberse jugado esta ronda de cuartos de final, de la que se saca al organizador, dándole ya a A Coruña el título de anfitrión.
“Sería un sitio sensacional por la hostelería, por la comunicación, por la gastronomía y por el pabellón donde se puede disputar la Final Four, pero lo coherente sería que, si la fase se va a celebrar ahí solo en caso de que se clasifiquen, esperar a entonces para anunciarlo. Esto es de la gente, de las aficiones, y no creo que se haya pensado mucho en los nuestros a la hora de anunciar la sede”, concluye.
El interés principal, en cambio, no estará en otro lado que no sea en la pista durante las próximas semanas, primero en la del Coliseum y posteriormente en la del Pavelló Menorca, con una promoción especial de cara a conseguir el lleno y que el ‘factor Bintaufa’ cobre protagonismo, hasta en el devenir de la eliminatoria.